Vishnupriya Ashram

Saturday, December 03, 2005

Es tan difícil amarte.

En medio de mi tristeza la imagen de tu rostro llego a mi mente, tan clara y nítida como si estuvieses presente.

Mi corazón acongojado se estremeció en el instante en que me di cuenta que es muy difícil amarte.

Es difícil ver tu sonrisa sin sentirse atraída, es difícil contemplar tu cuerpo sin saber que es la perfección divina.

Mi mente confundida se retuerce en la angustia, de no saber cómo acercarse a tanta hermosura.

Tus dulces palabras me hablan con aliento, me dices que no desista de entregarme a tu sustento, pero mis deseos de llegar a ti son tan grandes, que para mi es muy muy difícil amarte.


Lloro y sollozo en mi acongojada existencia, pidiéndole a mi padre que me regale un consejo, más no asimilo sus palabras pues son sordos mis oídos, intentan escucharte pero aún no lo consigo.

En mi habitación te pienso como gran enamorada, suspiro clamando tu nombre sobre mi almohada, pero que hago si aún no te veo, te siento tan lejos que sólo me lamento.

No recuerdo cuando fue el día en el que decidí dejarlo todo, sin embargo mi egoísmo no me permite hacerlo, cada vez me siento más como una esclava, de este mundo recio lleno de avaricia y desconfianza.

¿Que pasa conmigo?, No puedo entenderlo, cada vez se hace más difícil encontrar un consuelo, que pasa con mi vida, se siente tan vacía, aunque en mi corazón tu presencia nunca me olvida.

Oh Hari!! Oh amado de Radha!, vivo en la angustia de no sentirte a mi lado, quiero amarte con todas mis fuerzas, pero me siento tan débil que no puedo lograrlo.

Me siento plana, sin gracia, vacía, nada me conforma ni nada me anima. Quisiera morir para no sufrir tanto, pero talvez si lo hago me hunda más en el fango.

Es tan difícil no saber que hacer, es tan difícil sentirse desfallecer.

Aunque yo no sea capaz de amarte por completo, y entregarme a ti como tu ya lo haz hecho, perdoname Oh! Krishna a lo mejor no lo merezco, no merezco tu sonrisa ni tu dulce voz de aliento.

Tu eres tan bueno que amas sin medida, si un alma decide ser tu eterna amiga, quiero ser una de ellas Oh mi Señor adorado!, permíteme servirte eternamente sin dudarlo

No se que más podré expresar con este sentimiento, no hay palabras que describan mi locura en el intento; esperar es lo único que me queda, para que por tu gracia pueda dejar de lamentar este tormento.